El pasivado del aluminio no es un tratamiento único, sino que se clasifica en distintas clases de pasivado en función del nivel de protección anticorrosiva, la conductividad eléctrica y el uso final de la pieza. Estas clases están definidas por normas técnicas internacionales y determinan tanto el comportamiento funcional de la superficie como su compatibilidad con procesos posteriores.
De forma general, las dos clases más utilizadas en la industria son la Clase 1A y la Clase 3, cada una diseñada para responder a requisitos técnicos muy concretos.
- Clase 1A: destinada a piezas que requieren máxima resistencia a la corrosión y alta resistencia eléctrica (baja conductividad). Genera una capa de pasivado más gruesa y estable, especialmente indicada para entornos severos. Se utiliza principalmente en aleaciones de las series 2xxx y 7xxx, siendo esta última la más habitual en aplicaciones críticas
- Clase 3: ofrece una protección anticorrosiva moderada y una menor resistencia eléctrica (mayor conductividad). Es habitual en aleaciones 5xxx y 6xxx y resulta ideal como base para pintura, contando además con aprobación Qualicoat para aplicaciones decorativas e industriales pintadas.
La correcta elección de la clase de pasivado es un factor clave para garantizar la durabilidad, funcionalidad y conformidad normativa de las piezas de aluminio.
Este artículo es parte de la serie “Pasivado del aluminio” que esta compuesta por: ¿Qué es el pasivado del aluminio? y Clases de pasivado del aluminio
Normas del proceso químico de pasivado
En sectores altamente regulados como defensa, aeroespacial, electrónica o aplicaciones industriales críticas, el pasivado del aluminio está sujeto a normativas estrictas que definen tanto los requisitos del proceso como los criterios de rendimiento y control de calidad.
Entre las normas más relevantes destacan:
- MIL-DTL-5541 (anteriormente MIL-C-5541)
- MIL-DTL-81706
- MIL-DTL-5541 Type II Class 1A
- MIL-DTL-5541 Type II Class 3
Estas especificaciones establecen parámetros clave como la preparación de superficie, el tipo de solución de pasivado, los ensayos de resistencia a la corrosión, la conductividad eléctrica y los métodos de inspección. Cumplir con estas normas no solo garantiza la calidad del tratamiento, sino también la trazabilidad y la fiabilidad del proceso productivo.
Proceso químico del pasivado de aluminio
El proceso químico de pasivado varía en función de la aleación de aluminio, ya que cada serie presenta un comportamiento diferente frente a los tratamientos químicos. No obstante, todas las secuencias tienen un objetivo común: obtener una superficie limpia, reactiva, homogénea y conforme a norma.
Para aleaciones tipo 6082 T6 (serie 6xxx)
Desengrase → Aclarado → Desoxidado → Aclarados + agua desionizada (DI) → Pasivado SurTec 650 → Aclarado DI → Secado
Para aleaciones tipo 2024 y 7075 T-X (series 2xxx y 7xxx)
Desengrase → Aclarado → Ataque alcalino → Aclarado → Desoxidado → Aclarados + agua DI → Pasivado SurTec 650 → Aclarado DI → Secado
Cada etapa del proceso está diseñada para eliminar contaminantes, regular la reactividad de la superficie y asegurar la correcta formación de la capa de pasivado, garantizando repetibilidad y cumplimiento normativo incluso en aplicaciones críticas.

Tipo de pasivado utilizado en la actualidad
En la actualidad, el pasivado Clase 1A (Type II Class 1A) es el más utilizado en aplicaciones industriales críticas, especialmente en los sectores de defensa, aeroespacial, electrónica y en entornos con requisitos anticorrosivos severos. En estos casos se prioriza la máxima resistencia a la corrosión y una elevada estabilidad superficial, incluso a costa de una menor conductividad eléctrica.
El pasivado Clase 3 se emplea de forma mayoritaria en aplicaciones industriales generales, piezas destinadas a pintura y componentes donde se prioriza la conductividad eléctrica y una excelente adherencia a recubrimientos posteriores, incluyendo pintura industrial conforme a Qualicoat. Es habitual en aleaciones de las series 5xxx y 6xxx y, en la industria del aluminio en general, este tratamiento está más extendido que el Clase 1A en volumen total. Se utiliza ampliamente en producción en serie, carcasas, chasis, soportes y estructuras, especialmente cuando el pasivado actúa como pretratamiento y no como protección final.
Pasivado de aluminio en soluciones SurfaceBox
La correcta selección del tipo de pasivado, así como el control riguroso de cada etapa del proceso químico, son factores clave para garantizar el rendimiento funcional y la durabilidad de las piezas de aluminio. En este contexto, SurfaceBox permite integrar el pasivado de aluminio directamente en el proceso productivo, eliminando la dependencia de proveedores externos y los riesgos asociados a plazos, variabilidad y falta de trazabilidad.
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Integrar el pasivado de aluminio dentro del propio proceso productivo ya no es una limitación técnica, sino una decisión estratégica para ganar control, agilidad y competitividad industrial. Con SurfaceBox, el pasivado deja de ser un cuello de botella externo y se convierte en un proceso fiable, escalable y perfectamente integrado en la producción.
